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Más allá de la pérdida de empleo «por causa económica» debida a la implementación de IA en las empresas existe un fenómeno más insidioso contra el que no veo que pueda actuar ningún cambio legal, porque no hay pérdida propiamente de empleo y las consecuencias son en otros aspectos: pérdida de calidad del producto y de trabajos genuinos. Se trata de la degradación de rango, calidad y remuneración del empleo, que se transforma, por ejemplo, de una labor integral creativa a un trabajo de control de los errores y delirios de la IAG. Es un fenómeno de «taylorismo laboral» y el caso de un buen número de traductores en todo el mundo, como bien explica el sociólogo del trabajo Juan Sebastián Carbonell (Universidad de Lieja) en este artículo, para el que fue consultado: https://www.radiofrance.fr/franceculture/podcasts/le-journal-de-l-eco/le-journal-de-l-eco-du-mercredi-11-fevrier-2026-9369424