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Interesante aproximación teórica desde la Psicología Evolutiva y Conductual. No obstante, caben otras hipótesis explicativas desde esas y otras ramas de la Psicología e incluso desde el Psicoanálisis. Tampoco quiero ni podría profundizar en o plantear propuestas teóricas en la senda que usted indica, y me temo que mi explicación puede ser más simplista en lo que se refiere al por qué el empresario hispánico hace un uso abusivo de las modalidades de contratación temporal. Si no estoy mal informado, la contratación temporal en los países de nuestro entorno no alcanza el porcentaje que se da en nuestro país cuyas cifras superan el 90%. ¿Qué explica esta desproporción entre contratación indefinida y temporal? Usted señala que entre los empresarios hay una aversión a las pérdidas y que las reformas laborales (todas han ido paulatinamente rebajando el coste del despido), especialmente la de 2012, no ha conseguido el cambio deseado en el comportamiento empresarial en cuanto a contratación. Muchos, entendiendo que el riesgo a sufrir mayores pérdidas (costes de gestión, indemnizaciones y multas administrativas) si contrata con modalidad temporal es superior al riesgo de hacerlo con la modalidad indefinida, consideran desacertada y ‘contra razón’ escoger la primer opción.
Cabe intentar explicar el fenómeno desde la Sociología y concretamente desde el concepto de «Cultura empresarial». ¿Qué es la ‘cultura’? Podría definirse como el conjunto de conocimientos, ideas, valores, actitudes y preconcepciones de la realidad o mundo de un grupo de personas que viven en un entorno específico, y de los cuales no necesariamente los integrantes son conscientes en todo momento pero que dirigen sus actos y los explican en cada ocasión. Dando por acertada, aunque incompleta, esta definición de ‘cultura’, podemos abordar la más concreta ‘cultura empresarial’, y la más específica aún ‘cultura empresarial hispánica’.
Entre los valores y actitudes del empresario están los de la asunción de riesgos, y la empresa cualquiera que sea su objetivo es en sí misma un riesgo pero en una variedad de aspectos, entre los que están la mano de obra. Otro de los requisitos del empresario es el querer llegar a un fin, obtener un beneficio, etc. no es hacer las cosas porque sí, y para ello otra característica es querer hacer las cosas a su manera (lo cual está amparado constitucionalmente con la libertad de empresa y legalmente en cuanto al ejercicio regular de sus facultades de dirección).
No parece que estos valores y características del empresario sean exclusivas de un país sino del grupo social de los empresarios y emprendedores con lo que hay que asumir que los de este país comparten esas actitudes universales. Sin embargo, el entorno nacional hispánico es distinto y su Cultura e Historia son peculiares y su efecto sobre ese grupo de emprendedores conduce a percepciones y manifestaciones de comportamiento cualificativamente diferentes e idiosincráticas. Entre ellas la tendencia ‘ilógica’ a elegir una modalidad de contrato que está más penalizada legal y socialmente. Señala usted que el empleador nacional se aprovecha de la escasa propensión a la judicialización del trabajador español, lo cual es totalmente cierto. Así si el riesgo de tener que afrontar pérdidas por coste de gestión es bajo, la probabilidad de que se reproduzca el ‘comportamiento habitual’, a saber la contratación temporal se acerca a 1 (recuérdese que de cada 10, 9 contratos son de esa modalidad). Y caso de tener que pagar los costes del despido improcedente, la cuantía generalmente es fácilmente amortizable. Desde aquí el paso a buscar una explicación desde el modelo de la Psicología Conductual es sencillo de dar: aquellos comportamientos que no reciben castigo/recompensa negativa/ausencia de refuerzo, tienen mayor probabilidad de reiterarse; pero es más, aquellos comportamientos que reciben una recompensa aleatoria o discontinua o un castigo de iguales características son más difíciles de extinguir, o lo que es lo mismo, tienen mayor probabilidad de reproducirse a lo largo del tiempo. Así si al empresario español ‘le sale mal jugada’ alguna vez y bien en mayor número de ocasiones, la probabilidad de que ‘reproduzca o reitere’ su conducta (elegir contrato temporal) es muy alta y a la vez difícil de ser extinguida. No sigo.