Radiografía (estadística) de la huelga (2006/15)

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En una entrada anterior (publicada en enero de 2015) analizaba los datos (hasta septiembre 2014) sobre conflictividad laboral de los últimos años e intentaba exponer algunas valoraciones y explicaciones relativas a la tendencia decreciente del uso de la huelga.

El objeto de esta entrada es añadir a este análisis los datos oficiales publicados hasta la fecha (septiembre 2015) por el INE y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social (Estadísticas de Huelgas y Cierres Patronales), incrementando el número de indicadores con el objeto de enriquecer el análisis y aumentar la visión panorámica del fenómeno.

No obstante, también es interesante acceder al último informe de Conflictividad Laboral (noviembre 2015) publicado por la CEOE.

El resumen de este período de tiempo (sin pretender ser exhaustivo) puede vislumbrarse en los gráficos y comentarios siguientes.

Al final de la entrada puede accederse a un Anexo Gráfico más extenso. De hecho, el contenido de este apartado permite múltiples lecturas y reflexiones y ciertamente, exceden de un espacio de estas características. En cualquier caso, invito a todo el que esté interesado a aportar sus reflexiones y contribuir a enriquecer el contenido de esta entrada.

Espero que sea de interés.

Gráfico 1Vaga 1

Gráfico 2Vaga 5

Si nos fijamos en la variable huelgas/participantes (Gráfico 1), en el año 2015 parece que se consolida la tendencia a una menor conflictividad iniciada en 2014, rompiendo con la tendencia alcista experimentada especialmente a partir de 2008 (con la excepción del año 2011).

Es interesante observar que el número de participantes se ha reducido en  un 48% en 2014 con respecto a 2013 (mientras que el número de huelgas se ha reducido en este periodo en un 22%). Y la evolución de los 9 primeros meses de 2015 en comparación al mismo período de 2014 consolida esta tendencia (aunque, la reducción del número de huelgas es más acusada que la del número de trabajadores).

La disminución de participantes (ver sección 1 del Anexo Gráfico) ha sido más acusada en el sector privado aunque en términos generales, la proporción entre público y privado se ha mantenido relativamente estable en los últimos años (el número de huelgas en el sector público se ha movido en una horquilla que oscila entre el 8-14%).

Si se analizan los datos desde el punto de vista de la tipología de los sectores  (ver sección 2 del Anexo Gráfico), el sector de la Industria es el que está experimentando una variabilidad más acusada (pasando del 50% del número total de huelgas en 2009 al 35% en 2014).

En términos generales, en estos momentos estaríamos por debajo de los parámetros (huelgas y participantes) de los años inmediatamente anteriores al inicio de la crisis.

Por otra parte, el incremento de la población asalariada en los dos últimos años coincide con una disminución del número de conflictos y de partícipes en ellos. En este sentido, ciertamente, no sé si puede hallarse una correlación directa entre estos factores (esto es, una causa-efecto). Es posible, como simple hipótesis, que la incorporación reciente de un número considerable de personas al mercado de trabajo, la escasa antigüedad acumulada y/o la precariedad de sus relaciones contractuales y el posible temor a perder el empleo (tras un largo período buscándolo o sabiendo que la recolocación no es sencilla) sean factores que, quizás, puedan explicar esta tendencia a una menor conflictividad laboral o, al menos, tener algún tipo de incidencia en la misma (sin olvidar la eventual incidencia de la reforma penal).

 

Gráfico 3Vaga 2

Gráfico 4Vaga 4

La disminución de la tasa de participación es el resultado combinado de dos factores: la disminución de la conflictividad y el incremento de la población asalariada. Y, en definitiva, se alinea con la tendencia del mercado de trabajo español de los últimos años (décadas) de mantener una conflictividad laboral a través de la huelga de “baja intensidad” (ver al respecto las posibles explicaciones al respecto en esta entrada).

Por otra parte, en la evolución histórica en el sector de la construcción (ver Sección 2, Anexo Gráfico) se aprecia una disminución muy significativa (en 2006 suponía el 30% del número de participantes mientras que de enero a septiembre de 2015 ha sido de 0’30% – y del 1,5% en 2014).

 

Gráfico 5Vaga 3

Gráfico 6Vaga 6

A pesar de que el número de jornadas no trabajadas lleva reduciéndose desde el año 2012 sustancialmente (en un 52% con respecto a 2014), es importante tener en cuenta que el número de jornadas por participante en el año 2014 experimentó un repunte destacable, pasando de 2,45 a 3,33. Este incremento sugiere que en aquellos conflictos exteriorizados a través de una huelga las tensiones se ha recrudecido notablemente (dificultándose la llegada de un acuerdo para poner fin).

Los datos provisionales del 2015, no obstante, parecen indicar que este fenómeno se estaría suavizando.

Otro dato significativo son los datos relativos a los centros de trabajo convocados (en número y plantilla) por el alto porcentaje de centros y trabajadores implicados (esto es que han secundado la convocatoria de huelga) en los últimos años (significativamente por encima del 90% – llegando, incluso, al 99% – en los últimos 4 años, incluido el 2015).

No obstante, también es destacable que en el año 2014 se aprecia un disminución muy pronunciada del número de centros de trabajo convocados (y que parece que se intensifica en 2015) y de plantillas convocadas (que, en cambio, todo apunta que en el 2015 se incrementará respecto a 2014).

 

Gráfico 7Vaga 7

Gráfico 8Vaga 8

 

Si se analizan los datos desde un punto de vista geográfico (Tabla 1), destaca especialmente, la provincia de Barcelona por el número de participantes (muy por encima del resto de territorios del Estado – un promedio de 600 participantes por huelga).

Tabla 1Vaga 9

Para finalizar, tomando como referencia el número de jornadas no trabajadas por participante (Tabla 2), si bien Extremadura tiene el promedio más alto (6,47), dado el volumen de participantes, destaca especialmente la Comunidad de Madrid (5,15) y la Región de Murcia (5,31)  – en cambio, por ejemplo, en Barcelona es de 2,08 y Andalucía, 2,65).

Tabla 2Vaga 10


Anexo gráfico

  1. Sectores Económicos (I): Público, Privado y Conjuntamente
  2. Sectores Económicos (II): Agrario, Construcción, Servicios e Industria.
  3. Motivos
  4. Número de Huelgas
  5. Jornadas no trabajadas
  6. Participantes
  7. Convocantes
  8. Terminación

1. Sectores económicos (I) Público, Privado y Conjuntamente:

 

2. Sectores Económicos (II) Agrario, Servicios, Industria y Construcción:

 

3. Motivos

Nota: en los datos de 2015, no se especifican los motivos estrictamente laborales no derivados del proceso de negociación colectiva (salvo los que aparecen).

4. Número de Huelgas

 

 5. Jornadas no trabajadas

6. Participantes

 

7. Convocantes

 

8. Terminación

 

 

 

Un pensamiento en “Radiografía (estadística) de la huelga (2006/15)

  1. El sistema capitalista favorece la generación de riqueza pero no resuelve como distribuirla. Consecuencia de dicha carencia, es habitual y aceptamos como algo legítimo que exista una pugna constante entre los diversos actores para posicionarse en su reparto. Los trabajadores en el derecho a la huelga, disponen de su gran activo para preservar y mejorar su posicionamiento.
    Los gráficos expuestos en este bloc, son una confirmación de la idea que va recalando en la conciencia colectiva de su ineficacia.
    Sin pretender entrar en las causas que han hecho de la huelga de un derecho venido a menos, me llaman la atención dos cosas al respecto; 1ª) Comparte el mismo desinterés social que la actividad sindical. 2º) La huelga hoy en día es principalmente utilizada por colectivos que pueden ejercer presión al empresario a través de la ciudadanía (no ejerciéndola directamente contra él), convirtiéndose en una suerte de privilegio en un panorama laboral que sugiere el sálvese quien pueda.
    Puede ser que la nueva realidad laboral post 2008 haya conformado subclases dentro de la clase trabajadora y la huelga sea patrimonio exclusivo de un puñado de trabajadores pudientes.

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