El saqueo de nuestra privacidad y la corrosión de la democracia de la sociedad digital

  Tecnologías con propósitos estúpidos ¿Por qué necesitamos una papelera con sensores, cámara y acceso a internet? ¿Y una tetera? Este tipo de innovaciones en constante expansión (MOROZOV, 12 y ss) son anunciadas como lo más avanzado para resolver ciertos problemas (en este caso, la mejora del reciclaje y así del medio ambiente; o advertirnos […]

Sobre el éxito y (sobre todo) el azar que lo precipita

  Las decisiones que tomamos a lo largo de la vida pueden ser vistas de forma arbórea, esto es, como si de un árbol de decisión se tratara. En cada instante (consciente o inconscientemente) tomamos decisiones que, en forma de legado, predeterminan nuestro devenir futuro. No sé si lo que les expondré a continuación tiene […]

Sobre rumores e información falsa

    Sociedad de la información y el dedal que provee el entendimiento En su extraordinario libro SILVER (16 y 17) afirma «cualquier incremento de la cantidad de información por encima de nuestra capacidad de procesarla supone un peligro. Los últimos cuarenta años de la historia de la humanidad parecen sugerir que aún tardaremos mucho […]

¿Somos un algoritmo (biológico)?

  Un algoritmo (siguiendo a FRY, p. 8) es «un conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución a un problema». Es (siguiendo con la misma autora), «simplemente una serie de instrucciones lógicas que muestran cómo realizar una tarea de principio a fin. En esta amplia definición, la receta de un pastel […]

El impacto de la revolución digital en el aprendizaje y el conocimiento del Derecho

  El tránsito de la cultura oral a la cultura escrita: la «lectura profunda» El progreso tecnológico, lejos de planteamientos deterministas, no avanza de forma autónoma, aunque, como apunta N. CARR (p. 65), “no es descabellado decir que el progreso tiene su propia lógica y que ésta no es siempre coherente con las intenciones o deseos […]

Automatización y obsolescencia humana

El proceso de automatización en el que estamos inmersos no tiene parangón. A diferencia de otros procesos de transformación acaecidos en el pasado, la singularidad de este momento es que los ordenadores están asumiendo una dimensión que hace un tiempo se pensaba que estaba reservada a los seres humanos: el trabajo intelectual. Y, ciertamente, lo están asumiendo de forma exponencial.

El objeto de esta entrada es abordar el impacto que este proceso está teniendo en nuestras habilidades como seres humanos, pues, hay elementos para pensar que (si no somos especialmente cautos) podemos acabar experimentando, si me lo permiten, una «obsolescencia humana» o «atrofia cognitiva».

Y, ciertamente, parece que de nosotros depende que no suceda.