Despidos, inteligencia artificial y algoritmos

El impacto que tendrá la IA en el empleo es, como les expuse en «¿La inteligencia artificial provocará la pérdida masiva de puestos de trabajo?«, difícil de determinar. Por este motivo, en el marco de lo que defino como el derecho de las transiciones, creo que convendría potenciar mecanismos (no solo financieros) dirigidos a garantizar que, a resultas de los procesos «transicionales» que la IA pueda provocar, el menor número de personas quede atrás. En paralelo, también cabe plantearse cómo afectará la IA en la propia decisión de despido. Sin entrar en la cuestión relativa a la posible afectación de esta tecnología en la delimitación y acreditación de las «causas de empresa» (que espero abordar en otro momento), creo que deben valorarse dos aspectos que están llamados a adquirir un protagonismo creciente:

En primer lugar, debe valorarse si existe algún margen para que la IA pueda operar, por sí misma y de forma autónoma, como un agente decisor de un despido.

En segundo lugar, debe analizarse, en qué medida, los datos recogidos por una IA o por un algoritmo más simple pueden emplearse como una herramienta que, a modo de elemento de prueba, contribuya a justificar tanto el despido disciplinario, como el motivado por causas objetivas; y también si pueden ser instrumentos útiles para el cálculo de una indemnización anudada al despido.

El propósito de esta entrada es compartir algunas reflexiones sobre estas dos posibles afectaciones.